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Taganga Cinco Maneras De Disfrutarla taganga Full view

Taganga Cinco Maneras De Disfrutarla

Por: Darío Ernesto

Si existe un lugar en el mundo que pertenece más al océano que a la misma tierra, ese es Taganga. Más allá de las calles del centro de Santa Marta y de los rieles del tren, del otro lado de los cerros, perfilada como un capricho del mar, se encuentra escondida una bahía, que pareciera tener la intención de ocultar su belleza a los ojos curiosos. Sus playas recuerdan otros tiempos, cuando los indígenas utilizaban troncos de caracolí para elaborar barcas de madera y navegar con destreza un mar cargado de peces, perlas y de los tesoros hundidos en las batallas a muerte, entre piratas y españoles. La población de Taganga se compuso históricamente de pescadores tradicionales, cuyo vínculo con el mar se remonta a aquellos tiempos. Hoy parece más una aldea global, construida a fuego lento por los sueños de los muchos turistas extranjeros que la visitan.


De Taganga se dice mucho: falso, mito o realidad. Lo cierto, es que posee los atributos propios de un lugar mágico; y, como tal, ofrece experiencias que solo allí encuentran sentido. Hacerlas es sentirse a un mismo tiempo ciudadano del mundo y un hijo de las estirpes ancestrales que dominaron el mar.
Existen diferentes maneras de disfrutar a Taganga. Aquí 5 cosas que hacer en Taganga:



1. Tómate un Coco Loco en la playa

Al bajar por una carretera de curvas cerradas, te encuentras de frente con la estación de policía, a la derecha una dependencia de estudios pesqueros de la Universidad del Magdalena y a la izquierda una calle que conduce directo al mar. En la playa, son varios los quioscos donde preparan jugos, cocteles y el divertido Coco Loco: una preparación de vodka, tequila y ron blanco, zumo de limón y crema de coco; servida, cómo no, en un coco fresco. ¡Madre mía!


2. Atardecer en Taganga

«Me gustan mucho las puestas de sol;
vamos a ver una puesta de sol…»
El Principito – Antoine de Saint Exupéry.

Si el Principito bajara del asteroride B612 y llegara a Colombia, definitivamente tendría que visitar a Taganga. Para quienes, como él, gustan de las puestas de sol, Taganga tiene diferentes sitios desde donde observar atardeceres de ensueño. El bar restaurante Babaganoush es uno de esos sitios; el lugar es abierto y permite el ingreso del frescor de la playa. Tiene una infraestructura que se soporta en guaduas superpuestas, de forma elegante y que genera espacios con balcones muy propicios para mirar el paisaje. También hay miradores en varios puntos sobre el cerro, al costado de la carretera o, incluso, desde la orilla de la playa. Desde cualquiera de estos puntos basta con asomarse para contemplar la panorámica de la bahía y las tonalidades más melancólicas de un mágico atardecer. Es recomendable llegar antes de que anochezca y, como haría el Principito, rodar la silla o simplemente mirar hacia el horizonte, donde cae el sol.


3. Un paseo por la Bahía

El Camellón de Taganga es un pasaje peatonal de adoquines, con un ambiente agradable y tranquilo. Está sembrado de árboles de trébol amarillo, palmas y tamarindos. Es una manera ideal de disfrutar de cerca de los paisajes de la bahía. Los barcos pesqueros se encuentran anclados en el mar, mientras innumerables canoas de todos los tamaños reposan en la arena, a la espera del comienzo de una nueva jornada de pesca. A un costado, se encuentran numerosos sitios para comer platos exquisitos como carne salteada y verduras frescas, lomos en salsa y los deliciosos smoothies de frutas. Si buscas un lugar para disfrutar de la gente y entrar en contacto con este ambiente de aldea global, pasear por la bahía es una gran opción.


4. Noches de Rumba

En Taganga, como en el mar, la vida es tan activa de noche como en el día. Tiene muchas opciones. Desde tomarse una cerveza artesanal en un bar a orillas de la playa o escuchar la banda Systema Solar en vivo, o un grupo vallenato. Desde sitios que resaltan esas deliciosas mutaciones del folclor colombiano, la salsa o la champeta, hasta las más recientes tendencias en rumba electrónica o músicos espontáneos que tocan en la calle instrumentos importados de otras regiones del mundo. Sitios como El Mirador, Sensation, entre otros, ofrecen espacios de Rumba Crossover, en los que se reúnen personas de las más diversas nacionalidades a compartir de ese idioma universal al que llamamos música. Siempre es una opción sentarse a orillas del mar a departir y divertirse.


5. Disfruta del mar

La playa de Taganga tiene una zona de bañistas, pero su mayor parte es utilizada por los pescadores. Sin embargo, en los alrededores, se pueden encontrar otras playas. Hacia el norte está Playa Grande, es la más visitada, se extiende a lo largo de una ensenada de arenas amarillas. Tiene restaurantes para comer, sobre todo preparaciones con pescado. Cuenta con sombrillas, sillas y flotadores para alquilar. También hay árboles para descansar bajo la sombra. Se puede llegar a ella en lancha o caminando por un sendero en los cerros. También existen otras playas menos conocidas, más pequeñas, como la Playa del Amor y Playaca. Otra opción para disfrutar el mar es el buceo y el esnórquel, dos actividades muy frecuentes en Taganga, por la riqueza de fauna y flora submarina. No son pocos los centros que ofrecen servicios de asistencia y enseñanza en Buceo Comercial y Recreativo.


UBICACIÓN
Detrás de los cerros en dirección norte.
10 mins en vehículo desde el centro de Santa Marta.

TRANSPORTE PÚBLICO
Desde el centro de Santa Marta puedes abordar:
Un bus por valor de $1.400 COP.
Un taxi por valor de $10.000 COP.

Written by ViveCaribe

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