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Los Koguis y la Sierra Nevada, desde el lente de Miguel de Casenave 07 30 04 2015 fotografo Full view

Los Koguis y la Sierra Nevada, desde el lente de Miguel de Casenave

Por: Félix García Sarmiento

Miguel de Casenave no escogió ser fotógrafo. La fotografía lo escogió a él. Hace parte de cuatro generaciones dedicadas a este arte. Hoy, como en su momento fueron sus antecesores, Miguel es uno de los más reconocidos fotógrafos de su natal Puerto Rico. Aunque vive en Nueva York, viaja por el mundo compartiendo experiencias de color, brillo y belleza.

Miguel no lleva grandes equipos de fotografía, carga sobre sí su cámara profesional, que tiende a descubrir solo cuando llega el momento oportuno. Cada vez que presiona el obturador, Miguel ejerce el peso de un legado familiar de más 120 años. Intenta siempre pasar desapercibido, mimetizarse con su entorno. Todos esos conocimientos, heredados y aprendidos, lo hacen entender que esa es la mejor forma de captar los momentos más íntimos.

Este aventurero llegó a Colombia, atraído por los paisajes desérticos de la Guajira. Pero fue en la Sierra Nevada donde encontró la inspiración para hacer su reciente exposición Los Koguis: Un Viaje al Corazón del Mundo.

Obtener la confianza de la comunidad indígena más tradicional que habita la Sierra Nevada de Santa Marta es algo que muchos nunca han logrado. Otros han tardado años. Miguel de Casenave lo consiguió en poco más de dos encuentros y unos cuantos días de convivencia. De pronto, como en muchas de sus otras obras de gran calidad, pasar desapercibido fue su gran secreto. Fue huésped temporal de los Koguis y plasmó sus experiencias en esta exposición cargada de humanismo y espiritualidad.

Tampoco fue sencillo. La Sierra Nevada puede ser tan bella como difícil de acceder y transitar. Miguel tuvo que hacer largas jornadas de caminatas. Estuvo en los poblados elevados, desde donde se pueden ver las puntas nevadas de las montañas. Aprendió de la importancia del agua, la naturaleza y el equilibrio, del que los Koguis son guardianes.

No se trata solo de la fotografía de un niño con la cara semisumergida en el agua cristalina de un río, o de la exuberancia de la selva. Tampoco de las nubes amontonándose en la cima de las montañas. Ni siquiera se trata de las sonrisas ingenuas de una joven indígena en la cotidianidad de sus días. El relato de cada imagen y el mensaje que cargan, se obtiene de la preocupación de la comunidad Koguis por el daño que ocasionamos al medio ambiente.

Se trata de que ese río tal vez mañana ya esté seco, de que esa selva es cada vez menos virgen. Es acerca de entender que las nubes y el agua ya no cumplen su ciclo. Ya no son, como dicen los Koguis, el pensamiento de las montañas, sino una pesadilla de tormentas y sequías. Se trata de que aquellas sonrisas de los jóvenes indígenas desaparecerán cuando el corazón del mundo deje de latir.

Miguel de Casenave se dejó abrazar por la inmensidad de la Sierra, se hizo uno con ella y su gente; y después se fue para compartir su visión y experiencia con el mundo. Ahora nos entrega una exquisita muestra de la realidad de los pueblos que la habitan.

Seguirá su camino, pasando desapercibido, por los confines del mundo; continuando su legado y capturando con su lente el sentir más íntimo de la humanidad.

Written by ViveCaribe

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