El poder sanador de la mente El poder sanador de la mente Full view

El poder sanador de la mente

Por Sara Corazón

¿Cómo funciona el concepto de que si mi entorno es sano, si disfruto y gozo mi vida, si tengo pensamientos positivos y agradezco todo lo que pasa, me enfermo menos, soy más feliz, y tengo una mejor calidad de vida?

Según estudios realizados desde los años 60, está comprobado científicamente que cambiando el entorno de las células madres, siendo todas células sanas, si se colocan en un entorno nocivo, las células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?”¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.

Dentro de cada uno de nosotros hay 50 trillones de células y el principal entorno celular para ellas es la sangre; por eso la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la célula, también enferma. Si lo trasladas a un entorno sano, entonces sanará. La medicina tradicional culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química.

Pero, tampoco es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente.

He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra. Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro secreta dopamina y oxitocina. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, secreto hormonas del estrés que afectan mi sistema inmunitario.

Written by Revista Vive

Revista Vive Caribe. Queremos ser un espacio de encuentro de nuestra cultura e identidad. Estamos agradecidos y sorprendidos por la gran acogida de nuestra revista. Seguimos viviendo, creciendo, dándonos a conocer. Agradecemos a quienes nos han apoyado en este camino.

Leave a comment