El origen del sombrero vueltiao El origen del sombre vueltiao Full view

El origen del sombrero vueltiao

Por Stephanía Diazgranados Villarreal

Hace muchos años, cuando la vida no se resumía a la tecnología ni a las redes sociales, existió una sociedad mítica de indígenas, conocida como Zenú. Eran conocedores de la naturaleza y de su entorno y construyeron un sofisticado sistema de drenaje para abastecer de agua a sus cultivos y transportarse en sus canoas. Con el fin de protegerse del sol, en la realización de sus arduas labores, los zenúes elaboraban un sombrero de palma que, más adelante, habría de convertirse en el símbolo más representativo de todo un país.

Fue en las sabanas de Córdoba y Sucre, en donde se originó este elemento, que más adelante fue llamado: “Sombrero Vueltiao”, así como suena, aunque se escuche rústico y se note el marcado acento costeño. No en vano es originario de esta zona del país, reconocida por sus fuertes olas de calor. Un lugar en el que provoca permanecer acostado en una hamaca, en medio de dos árboles, donde la brisa sople y nos abrace y un jugo de mango bien frío salpique en nuestra cara al tomarlo.

Con el paso del tiempo, el uso del Sombrero Vueltiao se extendió en todo el Caribe colombiano. En principio, los artesanos lo elaboraban solo de color blanco; tal vez por ser el color de la paz, del alma y de la tranquilidad, pero también es muy posible que lo hayan hecho así, porque no conocían las técnicas de pintura.

La cultura Zenú ideó la manera de elaborar un sombrero con fibra natural, a base de caña de flecha, esas que crecen espontáneamente en las riberas de los ríos o ciénagas de la Costa Atlántica colombiana, esas mismas a las que las ágiles manos de los artesanos colombianos dan vueltas para lograr trenzarlas y convertirlas en un maravilloso objeto.

Sin embargo, no hay que equivocarse, el Sombrero Vueltiao es mucho más que un objeto, pues se ha convertido en un distintivo de Colombia ante el mundo y representa, además, la diversidad cultural y biológica del país. Hoy por hoy se encuentra estrechamente vinculado con la música del folclor vallenato, otro elemento de alta representatividad de la cultura colombiana.

Así como una pintura, las notas o la letra de una canción, tejer un Sombrero Vueltiao es una obra de arte, que se materializa por medio de una base de barro y hojas de bijao. ¡Hacer un Sombrero Vueltiao tiene su ciencia! Los más finos son aquellos que tienen 19, 21, 23, 25 y 27 vueltas, cada vuelta quiere decir el número de pares de fibras que conforman sus trenzas. Entre más vueltas tenga es más resistente, elástico y fino. El Sombrero Vueltiao en un símbolo de resistencia de la cultura Zenú y es considerado Patrimonio Nacional, por representar nuestra identidad cultural nacional. ¡Qué orgullo!

Dios bendiga esta maravillosa creación y las manos de quienes lo elaboran. No dudes en adquirir uno y usarlo de manera feliz, porque eso amigo mío, es ser colombiano.

Written by Revista Vive

Revista Vive Caribe. Queremos ser un espacio de encuentro de nuestra cultura e identidad. Estamos agradecidos y sorprendidos por la gran acogida de nuestra revista. Seguimos viviendo, creciendo, dándonos a conocer. Agradecemos a quienes nos han apoyado en este camino.

Leave a comment