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El Jardín Infantil Timayui un oasis en medio del desierto Proyecto Social Timayui Full view

El Jardín Infantil Timayui un oasis en medio del desierto

Por: Aldo Dalmazzo

En el barrio Timayui, una de las zonas más marginales de Santa Marta, a un lado del río Manzanares, se levanta el Jardín Infantil “Centro aeioTU Ciudad de Alegría”. Fue construido hace tres años, en un terreno cedido por la Alcaldía, con aportes de la Fundación Carulla. Su arquitecto Giancarlo Mazzanti creó una estructura inspirada en los bohíos de los indígenas Arhuacos de la Sierra Nevada, que se integra con los fragmentos de rocas de granito que conforman el paisaje del barrio. En esta institución los niños de Timayui se educan, en interacción con el entorno. Una amable cerca de postes metálicos, intercalados entre sí, permite a los padres ver a sus hijos desde afuera del colegio y, al mismo tiempo, protege a los niños sin encerrarlos tras una pared.

Los salones parecen en sí mismos bohíos de roca, con una elegante fachada hecha con azulejos de cristanac blancos, negros y grises que imitan el granito de la zona. Esta decisión ha permitido a los habitantes del barrio identificarse fácilmente con la estructura y aceptarla en su cotidianidad.

El colegio está conformado por cinco edificios de tres salones cada uno, en torno a un espacio central de forma triangular, como las hojas del trébol, unidas entre sí por corredores de granito rojo. Dos edificios rectangulares conforman la portería y “La terraza”, espacios creados para que los niños se sientan como en casa, con mecedores de zuncho tejido y bancas de madera.

Colegio en Santa Marta Timayui

Doce aulas de clase, una cocina, dos comedores y dos oficinas conforman las instalaciones. Su original diseño, con forma de trapecio irregular, sobre un rectángulo de paredes de concreto preconstruidas, da lugar al techo. Este se alza hasta los 8,5 metros de altura y termina en una claraboya con rejillas de ventilación que ilumina el salón completo. El diseño permite que el aire caliente salga, y los grandes ventanales de las paredes inferiores dan paso a la fresca brisa samaria. Las clases se dictan con las ventanas abiertas, un hecho que permite la disminución de la temperatura sin consumo de energía. Además esta apertura hace que el barrio se llene con cantos y juegos infantiles.

Los trescientos niños que diariamente comparten la jornada de ocho horas jugando y aprendiendo cuentan con instalaciones sanitarias diseñadas para sus cuerpos, además de una higiene permanente, pues el colegio tiene su propio aljibe, un tanque de almacenamiento con capacidad de 45.000 lt y un sistema de purificación del agua a través de filtros de arena. En tiempos de sequía, como la que se presenta en Santa Marta actualmente, este diseño ha mostrado su eficiencia al garantizar el suministro de líquido de manera ininterrumpida.

Proyecto Social Educativo Timayui

La comunidad percibe la obra como un espacio íntegro, beneficioso e igualitario para los niños, y como un hito arquitectónico que ha permitido que el barrio sea reconocido en la región, a pesar de su gran problemática social. Aprecian la obra por su valor cultural y estético y dedican especial atención a su cuidado, con lo cual se ha erigido como el edificio educativo distrital mejor mantenido de la ciudad.

Paisaje, sostenibilidad y participación son las bases sobre las cuales se cimenta el diseño del colegio. En palabras de uno de los habitantes del barrio, “El Jardín Infantil Timayui es un oasis en medio del desierto”.

Written by ViveCaribe

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